TIPOS DE INDICADORES

En líneas generales, los indicadores se pueden clasificar en dos grandes grupos:
a) Indicadores de proceso: ofrecen información acerca de cómo se están realizando las actividades dentro de la organización, por lo tanto permiten tener noción de las variaciones que ocurran en el mismo, lo cual favorece hacer un seguimiento permanente del desempeño de la institución.
b) Indicadores de resultado: estos se refieren a los productos o servicios finales que constituyen las salidas del proceso. Este tipo de indicadores busca evaluar el nivel de satisfacción de los requerimientos de los usuarios o clientes y la calidad del producto o servicio prestado.
También existen otras clasificaciones como la empleada por el Departamento de Administración de la Función Pública de Colombia:
a) Indicadores de eficacia: estos se relacionan con la medida en que se han logrado las metas y objetivos, por lo tanto, si las metas y objetivos no se establecen de manera adecuada, la información que proporcionen estos indicadores será muy imprecisa.
b) Indicadores de eficiencia: estos evalúan la forma como se están empleando los recursos en la elaboración de los productos o prestación de los servicios para determinar el grado de aprovechamiento de los mismos.
c) Indicadores de calidad: se enfocan en el producto o servicio que se preste para determinar el nivel de satisfacción de las necesidades del cliente.
d) Indicadores de economía: ofrecen información sobre cómo la organización emplea sus recursos financieros para el cumplimiento de los objetivos propuestos.
e) Indicadores ambientales: estos se asocian al uso eficiente de materiales, energía, agua e insumos y reducción de emisiones de gases.
Por otro lado, Beltran, J. (s/f) señala que según su vigencia, los indicadores se clasifican en:
a) Temporales: cuando su validez posee un lapso determinado. Generalmente se vinculan con el logro de un objetivo o la ejecución de un proyecto que, al concretarse, estos desaparecen.
b) Permanentes: están asociados a factores o variables que están presente siempre en la organización. Se vinculan por lo general con los procesos.